domingo, 16 de abril de 2017


Llegar para cambiar las cosas

Veinte años vinculada a la política, que se dice pronto. Bueno, veinte años, en general, son la tira de años. Y, ¿sabes qué? No recuerdo haber visto nunca a ningún hombre rechazar un cargo. ¿Y sabes lo que sí he visto? Montones de mujeres que bajo la tan manida 'no estoy preparada para este puesto', dejaron pasar la oportunidad de promocionarse para llegar a ocupar puestos de responsabilidad. Y a mi esto, pues me cabrea, porque eso supone que todas y todos perdemos la oportunidad de que lleguen nuevas voces a los organismos de dirección y perdemos la posibilidad de que las cosas empiecen a hacerse de otra manera. Y, no nos engañemos, ahora hace mucha falta que las cosas se hagan de otra manera.
Así que yo me pregunto qué lleva a mujeres valiosas, preparadas, implicadas y responsables a creer que no están capacitadas para ocupar estos cargos. ¿Miedo a ser juzgadas?, ¿culpa por no dedicar suficiente tiempo a la familia?, ¿una educación que nos incita a creer que los niños son inteligentes y las niñas tienen que esforzarse mucho?, ¿un poco de todo? Si, seguro que esta es la respuesta.
Pues bien, dado que los cambios estructurales son muy lentos, y dado que es muy improbable que sean profundos si las mujeres no compartimos el protagonismo al llevarlos a cabo, yo animo a las mujeres a que asumamos nuestra propia responsabilidad en esto de creernos que valemos, en darnos cuenta de todo lo que podemos aportar, en valorarnos a nosotras y a las demás, y en poner al servicio de la sociedad toda nuestra valía para hacer frente a todos los cambios que quedan para lograr una sociedad igualitaria.
Yo tengo claro que es imprescindible que las mujeres lleguemos a puestos de responsabilidad, porque cuando lo hacemos, hay cosas que cambian, y es urgente que algunas cosas cambien ya.
Necesitamos creer, compartir, participar, brillar; necesitamos llegar a lo alto de las instituciones; necesitamos comprender que todas tenemos algo que aportar y dejar de poner excusas. Es imprescindible que lo hagamos, porque es nuestra responsabilidad seguir poniendo nuestro granito de arena para hacer del mundo un lugar mejor para todas y todos.